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Estado Actual de la Iglesia


Este documento se incluye en las últimas páginas de nuestro Plan Operativo Nacional 2014, que estaremos enfatizando en las próximas publicaciones de este blog. Lo hacemos llegar a ustedes de esta forma para dar oportunidad a la reflexión sobre las necesidades de nuestra Iglesia y cómo el Plan Operativo Nacional ayuda a enfrentar los retos delante de nosotros.

Al final de este artículo encontrará un documento en PDF con el texo de éste artículo por si desea descargarlo y compartirlo

Estado Actual de la Iglesia

Pbro. Rafael Murillo Paniagua.

Documento presentado como integrante de la Comisión de Programa y Estructura de la Iglesia Metodista de México ante la Conferencia General de 1972 reunida en la Cd. de México.

INTRODUCCIÓN.

Reconozco que este trabajo no está escrito con un espíritu de completa neutralidad y objetividad, sino que parte de una premisa: la creencia de que una Iglesia adormecida como la que tenemos en términos generales; asfixia la plena realización de las potencialidades humanas, y más aún duele cuando éstas han sido redimidas por Cristo. Está escrito con sufrimiento, porque cierto que no todo es negativo y decadente, hay, -¡gracias a Dios que lo hay!- rasgos positivos, experiencias exitosas, y vidas de metodistas que disfrutan, a pesar de todo, de esa vida en abundancia que nuestro Salvador nos ofrece, pero… son casos aislados para nuestra vergüenza como Iglesia.

NUESTRA IGLESIA Y SU ESTRUCTURA.

Nuestra Iglesia, como toda institución al complementar su estructura y proteger su existencia, creó leyes, que como toda ley ha tendido a volverse rígida, independiente y en cierta medida impermeable. De este modo ha tendido a adquirir continuidad e inclusive un carácter de eternidad; en una palabra se ha convertido en forma, más no como la forma que traza un rio en su fluir, generando formas nuevas, oponiéndose a su rigidez, solidez y permanencia, sino asediada por profundos temores cuando se enfrenta a la necesidad de un cambio básico, prefiriendo apegarse al viejo y más o menos conocido estado de cosas.

NUESTRA IGLESIA Y SU AMBIENTE.

Formamos parte de una sociedad bajo el influjo de los programas de radio y televisión, de las tiras cómicas y del cine sobre la delincuencia juvenil; las influencias de las condiciones de miseria o de la influencia de nuevos grupos étnicos a barrios anteriormente habitados por una población homogénea; la adaptación emocional de niños de la clase media y niños subprivilegiados provenientes de hogares disueltos, la presión del desempleo, el alcoholismo, los embarazos premaritales y el índice cada vez mayor de divorcios.

Todo lo anteriormente expuesto sumado a un ambiente en el que el hombre considera a sus semejantes como medio, se degrada a sí mismo como medio, convirtiéndose en juguete de fuerzas ajenas; aún en el seno de nuestra Iglesia y principalmente en la relación pastor-congregación y congregación-pastor perdiendo cada uno su identidad, su ser. El hombre sólo se siente como un ser que obra libremente en sus funciones animales cuando come, bebe y procrea… para convertirse, en sus funciones humanas (su trabajo, su diversión, etcétera) simplemente como un animal. Lo animal, se trueca en lo humano y lo humano en animal.

PROBLEMA DE ANÁLISIS.

Conseguir una perspectiva de conjunto de los problemas que aquejan a nuestra Iglesia no es nada fácil. Principalmente cuando estamos acostumbrados a fragmentar al hombre, a departamentalizar a la persona, cuando burocráticamente queremos abocarnos sólo y estrictamente a lo que estamos obligados, en nuestro caso al “hombre religioso”.

PASTORADO.

El pastor al ser presionado a participar en todas las actividades, algunas turbulentas como es el ser presidente ex oficio de numerosas organizaciones, juntas y comisiones locales, y tener que funcionar como “Bálsamo de San Jorge”, “Sábelo todo”, surge el deseo de no ser considerado un forastero, o que no está “en onda” o no es “mejor que el anterior”, causando una adaptación falta de crítica a las presiones y formas de la congregación y del ambiente. Engendrando conformismo, carencia de identidad y abandono de valores individuales. Lejos de estimular y superar, alienta la tendencia de dejarse arrastrar por la corriente, mal difundido en nuestra sociedad, Heidegger le llama a este fenómeno del ser humano, al ya no ser él mismo, ese colectivo anónimo, usando el pronombre alemán “Man” un término sumamente impersonal y neutro que significa “Uno de muchos”. Es muy apropiado para revelar la naturaleza más íntima de un mundo en que nadie es sí mismo.

LA CONGREGACIÓN.

Lo más grave es que es difícil negar que la Iglesia misma ha caído presa de las mismas fuerzas despersonificadoras, que según se pretende está destinada a conquistar.

La tendencia a hacer cómoda la religión predomina cada día más en la vida religiosa de nuestros días. Con frecuencia va aparejada con una actitud para la cual el objeto de fe o de creencia no es Dios, sino más bien la utilidad de la fe o de la creencia: “Venga al culto y Dios le va a ayuda”, “Lea la Biblia y le va a ir bien”. Cierto, pero es triste reducir la amistad y convivencia con el Altísimo a eso.

La atmósfera dominante de muchas iglesias, los domingos, es la de una elegante zona comercial… los días de entre semana se compran alimentos, los sábados se compra diversión y los domingos se compra la ayuda de Dios (se practica la “Simonía”). No es ya una Iglesia, un grupo unido, una familia unida por vínculos espirituales, sino que tiende a transformarse en un auditorio al que el pastor dirige su sermón.

Tónnies cree necesario hacer una distinción entre dos bases de asociación humana esencialmente diferentes. La primera que él llama Gesellschft, es una relación de naturaleza contractual, establecida deliberadamente por individuos que creen que la manera más eficaz de perseguir sus propios intereses no es aisladamente, sino asociándose entre ellos. La otra, denominada Gemeinschaft, es una unidad social que no debe su existencia primordialmente a un propósito consciente: se pertenece a ella del mismo modo que se pertenece a un hogar. Los individuos que ingresan en un Gesellschft lo hacen parcialmente, es decir, con aquella parte de su existencia que corresponde al propósito específico de la organización. Los miembros de una asociación de contribuyentes o accionistas excluyen de su asociación las demás cualidades constitutivas de su vida, de este modo quedan vagamente relacionados y esencialmente remotos entre ellos, muy diferente es la asociación llamada Gemeinschft es en la familia, particularmente en la relación entre madre e hijo donde la unidad es la primera etapa de desarrollo y la separación una fase posterior. En la Gemeinschaft prevalece la unidad a pesar de una separación ocasional; en la Gesellschaft prevalece la separación a pesar de una unidad ocasional (fundamental concepts). Es
evidente distinguir a cual clasificación corresponden la mayoría de las congregaciones y como denominación a nivel nacional.

SU TRASCENDENCIA A LO ESTRICTAMENTE RELIGIOSO.

Nuestros congregantes, en su mayoría, ensimismados, egocéntricos, aparejados a sus contemporáneos, sufre de una tendencia más fundamental, lo que Kierkegaard llama: “Su extrañación de Dios”, y Paul Tillich lo expresa de la siguiente manera: “La esencia del pecado es la incredulidad, la huida de Dios, la rebelión contra Él… el hombre está ligado al pecado en todas las partes de su ser, porque está extrañado de Dios en lo más íntimo de su ser, su fuerza intelectual está tan distorsionada y debilitada como su fuerza moral. El esfuerzo intelectual es tan poco capaz de alcanzar la verdad última, como el esfuerzo moral de alcanzar el bien último.”

NUESTRO MENSAJE.

Nuestras congregaciones se han acostumbrado a que todo venga a ellas, debido a la influencia de la radio y la televisión “Los acontecimientos vienen a nosotros, no nosotros a ellos”. El mundo que se nos presenta en casa mientras que estamos sentados en nuestras sillas, es un mundo al que miramos y al que aceptamos pero al cual no hacemos nuestro, de modo que, escuchando y mirando subrepticiamente, gobernamos un mundo fantasma. Y que sucede, entre púlpito y bancas, pastor y congregación se ha perdido el “ser hacedores”, por el mensaje rebajado, convencional, meramente informativo, suavizante, placentero que se transmite al congregante en vez de ser un mensaje agresivo, que rete a participar, que comunique no sólo las buenas nuevas, sino las malas noticias que hay para el hombre independizado de Dios.

LOS RESULTADOS.

En la generación presente encontramos hijos de metodistas en cantidades mayoritarias, muy bien informados, “educados” pero que podríamos escucharles decir: “Nuestra educación religiosa ha carecido de sentido real”. No sólo hemos sido apáticos hacia la vida religiosa, sino la hemos rehuido, buscando sin tregua “evasiones”, a la mayoría la vemos incrédula, escéptica, apática, confusa… lo peor de todo es que no sólo no es entusiasta ni curiosa sino que ni siquiera tienen interés. Han tenido incontables oportunidades de saciar su sed espiritual, pero después de haber sido conducidos a estas fuentes, “algo” les ha inclinado a no beber. ¿Qué es ese algo?

NOTA.

A 42 años, ¿es aún vigente? Reflexionemos y tomemos medidas prácticas y urgentes.

RMP

Aqui puede descargar el archivo: PON 14 Anexo 20 estado de la iglesia

One comment

  1. ¿No es completamente Biblìco este comentario? creo que si, por ,lo que es hora de reconocer nuestras debilidades (hablando como congregante) y dejarnos caer delante de nuestro Señor Jesucristo, y humillarnos porque como bien se dice en el texto nos dejamos rodear de influencias satànicas que disfrazan la santidad como una mera membresìa o quiza peor idolatrìa a costumbrismos mundanos sin darnos cuenta que nos alejamos cada vez mas de la realidad vivida por los apostoles en otra hora, sin embargo reafirmando no todo es declive existen ejemplos vivos de fidelidad que nos motivan a inflamar el espiritu santo que nuestro Señor Jesucristo no heredò, por su puesto, siendo El el ejemplo a seguir y mientras no regrese tenemos esperanza en Cristo por medio de su Espiritu Santo y Dios Padre, en un solo Dios ùnico.
    Dios nos perdone y bendiga su grey hoy y siempre, en Cristo Jesùs Rey nuestro.

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